Pájaro fantasma

pájaro fantasma, nictibio, urutaú, potoo, kakuy

El pájaro fantasma (Nyctibius griseus), también denominado nictibio urutaú, nictibio, guajojó, potoo, perosna, urutaú común, kakuy, biemparado norteño, pájaro bruja, pericoligero, pájaro estaca menor o estaquero común entre otros. Es un ave que llama la atención por sus grandes ojos amarillos y la capacidad de camuflarse.

Características

Es un pájaro de tamaño medio, mide 40 cm aproximadamente. Su cola y sus alas son largas, pero sus patas son cortas y pequeñas. Su cabeza es grande, con la boca ancha y el pico muy pequeño, y sus grandes ojos amarillos (en ocasiones pueden ser anaranjados) resplandecen en la oscuridad.

El color del plumaje del urutaú es grisáceo y castaño con manchas blancas y negras, y se mimetiza perfectamente en los troncos de los árboles donde se suele posar. Cuando es de día cierra los ojos y se queda inmóvil sobre un tronco seco, así aparenta ser la extensión del tronco.

pájaro fantasma, nictibio urutaú

Alimentación del pájaro fantasma

El kakuy o potoo es un ave que caza de noche cerca de su territorio, es carnívoro y se alimenta principalmente de insectos, aunque también puede comer algunas aves pequeñas ocasionalmente. Gracias a sus característicos ojos le resulta fácil ver en la oscuridad.

Hábitat del pájaro fantasma

Es una especie que se encuentra en Centroamérica y Sudamérica, desde Nicaragua hasta el norte de Argentina.

El pájaro fantasma habita en los bosques abiertos y las sabanas, es tranquilo y solitario. Es una ave sedentaria y nocturna, de día es casi imposible identificarla, se queda erguida e inmóvil posando sobre el tronco o la rama de un árbol. Para evitar a los depredadores cierra sus llamativos ojos para camuflarse en su entorno, pero aún si es capaz de ver por una rendija del párpado para estar vigilante. Cuando anochece busca alimento y canta una melodía melancólica, parecida a un lamento humano.

Debido a su peculiar canto y apariencia, se han tejido leyendas en Latinoamérica en torno a este pájaro. La mayoría lo relacionan con la mala fortuna, y esto lo ha convertido en presa de algunos cazadores. A pesar de esto y de que es una especie difícil de encontrar, el pájaro fantasma no está en peligro de extinción.