Basilisco verde

basilisco verde

El basilisco verde o basilisco de doble cresta (Basiliscus plumifrons) es uno de los cuatro basiliscos que existen, se diferencia de los demás por la doble cresta que tiene en la cabeza.

Características

Es un reptil de tamaño medio, las hembras miden unos 70 cm y los machos unos 85 cm, lo que lo convierte en el basilisco más grande. Su cola es de dos a treces veces más grande que el cuerpo. Posee cuatro patas que terminan en cinco dedos largos y delgados con uñas afiladas. Las patas traseras son más grandes que las delanteras y tienen (al igual que los demás basiliscos) unos lóbulos dérmicos que se mantienen enrollados en tierra firme y se expanden para aumentar el área de contacto cuando van a caminar por la superficie del agua.

Los machos tienen una cresta doble en la cabeza, una cresta pronunciada en el dorso y otra en la cola. Las hembras solo tienen una cresta en la cabeza, y tanto esa como las demás crestas son más cortas que las de los machos. Poseen una cabeza relativamente grande, con grande ojos, boca ancha y pequeñas fosas nasales en la parte frontal.

El color de este basilisco es verde esmeralda con algunas manchas más claras o incluso blancas. En la parte dorsal y en la cola tienen unas franjas de color negro . La parte ventral es amarilla, al igual que los ojos.

Alimentación del basilisco verde

El basilisco verde es un reptil omnívoro y entre su variada dieta se encuentran insectos, frutas, hojas, flores, caracoles, roedores y pequeños reptiles y peces. Para cazar, se quedan esperando en las ramas bajas de árboles y arbustos, y cuando encuentran una presa se lanzan a por ella. El color de su piel le ayuda a camuflarse entre la vegetación.

Hábitat del basilisco verde

Este curioso lagarto se puede encontrar desde el sur de México hasta Ecuador.

El basilisco verde habita en los bosques tropicales, cerca de fuentes de agua. Es arborícola y diurno, y se queda tomando el sol en ramas bajas que están encima del agua. Cuando se acerca un depredador (como aves presa, serpientes o zarigüeyas) se lanza al agua y corre sobre ella usando sus patas traseras, recorriendo unos 5 metros, luego se hunde al perder velocidad y continua su huida a nado. Al igual que otros lagartos, son grandes nadadores y trepadores. Además también son buenos buceadores, pueden permanecer más de 30 minutos bajo el agua.

La población de esta especie es muy numerosa, por lo que se considera una especie de preocupación menor. Su mayor amenaza, como casi siempre, es la pérdida de hábitat por la actividad humana.